Desayuno sin diamantes |
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Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia... ladylikeaudrey@hotmail.com
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Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2005. DespertarSí. Recupero la conexión -la de internet y la que me une al resto del mundo- . No sé qué pensaréis si digo que me he pasado estos días durmiendo. Pero es cierto. Aunque parece que mi etapa de aletargamiento ha terminado. Feliz Año Nuevo a todos. Suerte, magia, y felicidad. Estanque... Guardo las llaves de papá en el sombrero, guardo la lluvia del cristal, en el sombrero, guardo la risa de mamá en el sombrero, guardo paredes sin pintar, en el sombrero... Memoria, memoria, memoria, memoria, memoria, memoria, memoria, memoria, memoria, memoria, memoria, sola, memoria, memoria, memoria, memoria, memoria, memoria, memoria, memoria, memoria, memoria, memoria, memoria, no sé qué pasa, memoria, memoria, memoria, memoria, me moría, memoria, memoria, memoria, memoria, memoria, memoria, ni por qué, memoria, memoria, memoria... Peter Pan o cómo vivir del cuento Definitivamente los sueños tienen una fuerza devastadora en mí. Son la fuerza y a veces siento una total autenticidad en ellos; como si el sueño, lo irreal, lo falso, fuera mi vida (la despierta).Estos días he sido atacada por el síndrome de no querer dejar de ser una niña, hasta tal punto que me revolvía en la cama llorando esperando mis abrazos, la cantidad de abrazos que necesito, ese número infinito que me cuesta alcanzar. La cantidad precisa para evitar mi escozor en los ojos rojos de pena. Estaba hundida. Cada mañana, al despertar, allí estaban ellos: los rescoldos de sueños de la pasada noche empaquetados en canciones. Sí, he cantado mucho y sigo cantando y no dejo de pensar en la gallina, la rana, la fourmi, la vaca, el elefante, el señor don gato, l'alouette..., todos, en una especie de arca imprevista siguen anidando donde sea, haciéndome imaginar que aún sólo soy una niña. Hay dos cosas que suelo hacer cuando me vengo abajo y quiero reponer mis fuerzas: 1, Mover los muebles, vaciarlo todo, revolverlo, volverlo a ordenar y recolocarlo. 2, Visitar la peluquería. Ocupada en revolver mis papeles encontré una carta escrita a mí misma contándome un par de días de hace ocho años, donde me explicaba lo mal que lo estaba pasando sabiendo que vince se iría en unos días. Me lo contaba todo con cantidad de señales, con infantil ilusión. Si hubiera sabido entonces que no volvería a verlo hasta seis años después. Es curioso que aquella despedida que me pareció eternamente larga, aún lo fuera más de lo que imaginé; y que entonces lo ocupara todo y hoy sólo esa carta de un par de folios. Durante mi visita a la peluquería aprendí que cinco dedos para mí, son diez dedos para ella. Un flash cálidoIntentaba explicar cómo se desarrolla una conversación telefónica en francés. Sé que es aburrido, pero es lo que tocaba. De pronto, una de ellas resopló y me sentí fatal: dsd- ¿Ya estás cansada? ella- ¿de qué? ¿de esto o de todo en general? dsd- Pues, cuando añades "de todo en general", quizás sea de eso, ¿no? ella- No, es que me acordé que tengo un examen el viernes y aún no estudié. Pero de esto, no. Si la hora que damos francés es en la que más me divierto del día. Y encima aprendo! dsd- Vaya! Bueno, (incrédula tras sus palabras) vamos allá. |